Ningún cuento es verdadero sin su necesaria dosis de opio
La Saramama dio la chicha. Los hombres danzaron y quisieron lapidar a los negadores de las ilusiones, pero fueron los mismos sacerdotes, ejerciendo la venganza de la misericordia, quienes consiguieron que les perdonaran la vida.
Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso. No hay poeta, por mediocre que sea, que no haya escrito el mejor verso de la literatura, pero también los más desdichados. La belleza no es privilegio de unos cuantos nombres ilustres. Jorge Luis Borges.
La memoria y el pensamiento no pueden despegarse del relato. Atravesado por lo sucedido en el día, en el mismo sentido de la voz que dibuja el mundo, sueño por las noches las ficciones que he seleccionado. No hay mal que por bien no venga, y cuando llama el insomnio, espero el alba simbando rosarios de palabras. |